El OCP (Oleoducto de Crudos Pesados) es un consorcio de empresas petrolíferas internacionales. A principios de 2001 fue decidida y autorizada la construcción de un oleoducto de 500 km de largo, desde la costa del Pacífico en la ribera del Amazonas hasta la ciudad del petróleo Lago Agrio. Unos 450.000 barriles de crudo al día deberán ser transportados en un futuro desde la zona de selva virgen hasta las costas de la ciudad Esmeralda. El principal prestamista del proyecto es el Westdeutsche Landesbank (WestLB), que encabenzando un consorcio bancario invirtió aproximadamente 900 Millones US-Dollar.
Ecologistas y vecinos de la nueva calle del Oleoducto resisten con irritación desde principios del proyecto.
Según su opinión, ya se produjeron graves negligencias en la planificación del proyecto. El WestLB se ajusta, según sus propias declaraciones, a las normas ecológica y social del Banco Mundial como requisito imprescindible para un apoyo financiero completo. Y es justo aquí donde los opositores ven grandísimas infracciones.
A continuación, en el marco de estas normas, se ha llevado a cabo, antes de la implantación de los planes de construcción, un estudio independiente de impacto ambiental, que valora cuales son las influencias sobre el medio ambiente y las personas que allí viven.
Este estudio fue encomendado por los partidos participantes demasiado tarde. Las opiniones posteriores de las empresas americanas Entrix y Stone&Webster fueron duramente criticadas por los adversarios del proyecto por falta de objetividad. "La industria petrolífera es uno de los más importantes clientes de Stone&Webster", fue citada la experta Sandra Pfotenhauer, integrante de Greenpeace, en Agosto en el TAZ.
Misiones de investigación de diferentes ONGs y periodistas llegaron en el transcurso de un anio, a diferentes resultados que el WestLB. También el Banco Mundial había manifestado múltiples preocupaciones sobre las influencias medioambientales del oleoducto e invitado al OCP a renunciar a su mantenimiento. Las normas del Banco Mundial fueron respetadas.
Una unión de ONGs alemana, italiana y americana y asociaciones de comercio pidieron al experto en medio ambiente Dr. Robert Goodland que redactara un informe independiente sobre la situación en Ecuador como causa de las continuas discrepancias. El informe, que apareció en Septiembre, prueba infracciones contra las normas del Banco Mundial y desvela métodos ilegales en la construcción del oleoducto.
Para las personas que se encuentran en Ecuador y ecologistas, el Informe Goodland sería considerado un verdadero éxito. Los prestamistas tendrían repercusiones por el informe y rescindirían el contrato.
El gobierno del país en NRW, que con 43% es el mayor accionista del WestLB, no quiso mencionar en su rueda de prensa el 30.09.2002, los resultados del Informe Goodland. La evaluación del informe ha sido confiada varias veces al WestLB, quien propone, al igual que el OCP, un diálogo abierto con críticos.
La realidad en Ecuador parece diferente según las informaciones del lugar. El Ministerio Ecuatoriano de Energía Económica rechaza el informe porque el análisis de impacto ambiental no posee valor oficial.
Lean aquí el informe "David contra Goliath" sobre la situación actual en Mindo.
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